Entrevista del escritor Alejandro Lavquén

Publicada en revista Punto Final Nº 304, año 48/ Mayo 16, 2014.


El escritor y compositor Patricio Manns, inició el año con dos nuevas publicaciones: La conjetura escita (Editorial Catalonia) y Música prohibida, editada por la Ilustre Municipalidad de El Tabo. Patricio Manns posee una destacada carrera como intérprete y es uno de los pilares de la Nueva Canción Chilena. Pero no menos notable es su carrera literaria.

—Tu producción literaria ha sido abundante estos últimos años. Además de la reedición de El corazón a contraluz por Editorial Catalonia, has publicado La conjetura escita y Música prohibida.

Te cuento primero sobre El corazón a contraluz. Cuando todavía vivía en Francia con Alejandra, le mandamos por correo el manuscrito a Pancho Coloane y éste recomendó la novela a Planeta Chile. Eliana, esposa de Pancho, la llevó personalmente a la editorial. Pero fue rechazada, argumentando que en Chile no se vendería el libro de un cantante.

Después de este chasco, en uno de sus viajes a París, Pancho nos presentó a su editor francés dueño de Editorial Phébus. Se publicó la novela con mucho éxito tanto de prensa como de ventas. El mismo año la editó en Argentina Editorial Emecé y se agotaron varias ediciones. La reedita Catalonia. A finales de 2013 presentamos en la Feria del Libro de Santiago La conjetura escita y en marzo de 2014 presenté Música prohibida en la feria del libro de Las Cruces. Estos últimos años han sido fructíferos en el plano literario y no menos en la música.

—Una característica de tu literatura y canciones es la denuncia social ¿es ese aspecto tu motivación como creador?

Yo siempre he creído en el compromiso del artista con su tiempo, pero también con su pasado, con ese pasado muchas veces distorsionado o ignorado por falsos historiadores. Es por eso que he escrito novelas como Actas de Marusia, que rescata la masacre de la oficina salitrera de Marusia, acontecida en marzo de 1925. El lugar se encuentra a pocos kilómetros de Huara y todavía se hallan rastros de lo sucedido.

Otra novela trata sobre la matanza de Ranquil, ocurrida en junio de 1934. El libro se llama Actas del Alto Bío Bío y se editó en España en los años ‘80. En Chile se publicó a finales de los ‘90 con el título de Memorial de la noche, y cuenta con tres capítulos más que la versión anterior. Casi una década después, en 2010, Editorial Catalonia publica El lento silbido de los sables. En esta novela denunció el exterminio de las distintas etnias, en lo que falsamente se llamó “Pacificación de la Araucanía” (1880-1884).

Pero también en los ensayos he tocado parte de esta historia de Chile: La revolución de la escuadra se refiere al levantamiento de la marinería en las 23 unidades de la Armada de Guerra el 7 de septiembre de 1931. En aquella ocasión la marinería encerró a los oficiales, se llevaron los barcos mar abierto y pidieron por ejemplo, la promulgación de una nueva ley de Reforma Agraria. Publicada en 1972, su tercera edición fue tirada al mar por los militares golpistas en 1973 y me valió juicios de la Armada que estuvieron vigentes hasta que cayó la dictadura. Por otro lado, Editorial Sudamericana me publicó Chile una dictadura militar permanente, en donde figuran todas las matanzas ocurridas entre 1811 y 1999. Actualmente tengo una proposición de editarla actualizada.

—El público valora tu trabajo…

Tomo ese reconocimiento como algo natural ya que siempre he considerado que la escritura y el canto cumplen una función social y en estos tiempos en que muy pocos dicen muy poco, mi obra tiene necesariamente que destacarse al menos en ese aspecto.

MÚSICA Y LITERATURA

—En Música prohibida incursionas en la narrativa fantástica, y en La conjetura escita das un salto en el tiempo para instalarte en la Antigüedad, en el mundo que narraba Herodoto ¿Cómo nace esta variedad temática?

En realidad mi literatura siempre ha estado abierta a expresiones experimentales. Comenzando con mi segunda novela Buenas noches los pastores o El desorden en un cuerno de niebla.

De repente los lugares desaparecen fue catalogada como la primera novela de política ficción antibélica. Lo que he hecho con La conjetura escita, al escribir una novela que trata en parte sobre los clásicos griegos, la filosofía y los escitas, ha sido un desafío más. Otro desafío ha sido aceptar escribir una novela por encargo de la Municipalidad de El Tabo. Al principio me dije: ¿Qué demonios voy a escribir?. Y luego de pensar y pensar escribí Música prohibida, un thriller ecológico que transcurre su primera parte entre Sud África, París, Marsella y finalmente se trasladan los personajes a El Tabo y allí se convierte en una novela fantástica, poética y erótica. El Tabo significa en mapudungun “Lugar de espíritus y hechiceros”, y desde allí partí para desarrollar la historia y trasladarla a esa localidad en la segunda parte de la novela.

—Entiendo que tienes un libro de poemas inédito y trabajas en otros proyectos narrativos ¿Qué nos puedes decir al respecto?

Es cierto, en el curso de este año, Editorial LOM publicará mi poemario Los dolores del miembro fantasma y estoy trabajando en un guión de cine basado en una de mis novelas.

—¿Complementas música y literatura?

Cuando me paso mucho tiempo escribiendo llega un momento que la música irrumpe en mi conciencia y se mete hasta en mis sueños, y es en ese momento que me siento a componer. Pero hacer las dos cosas nunca ha sido un gran problema, y lo hago desde que tengo uso de razón. Sí, tengo que reconocer que las giras me distraen mucho y que me cuesta retomar el punto en donde dejé la escritura.

APOYO A VENEZUELA

—Pasando a otro tema. Sabemos que tienes una relación muy especial con Venezuela, familiar incluso ¿Cómo sientes lo que hoy está ocurriendo en ese país?

Creo que es el clásico movimiento desestabilizador, copiando lo que hicieron en Chile en 1973. Quieren echar abajo al Presidente Maduro y esto está evidentemente financiado desde el exterior. Rechazo cualquier intento que pretenda echar abajo a un presidente democráticamente elegido por el pueblo, y el presidente Maduro fue elegido de manera democrática.

—Tu viviste el proceso de la Unidad Popular muy ligado a la Nueva Canción Chilena ¿Cómo fue esa experiencia en lo político y lo cultural?

El surgimiento del fenómeno cultural llamado Nueva Canción Chilena trajo consigo dos particularidades que hasta entonces no tenía la canción popular chilena y probablemente la del resto del continente. La primera constatación es que se trata (pues son canciones que hasta hoy permanecen en el inconsciente colectivo), de obras populares, pero que, en contraposición con las canciones de carácter popular hasta entonces en boga, ellas tenían dos signos novedosos: el tratamiento melódico y armónico era resueltamente nuevo y notable desde su primera audición, y luego, la novedosa vocación política y la prolija belleza de los textos. Porque se trataba bien de canciones con voluntad política, social, de protesta, y de propuesta. Fue un instante mágico de búsqueda y de hallazgos.

CANDIDATO AL PREMIO NACIONAL

—¿Cómo influyó el exilio en tu vida personal y creación? Has logrado reencontrarte con el país.

Lo que significó el exilio, lo he ido reflejando en mis canciones, “Cuando me acuerdo de mi país”, “Con la razón y la fuerza”, “La muerte no va conmigo”, “Vuelvo”, “Palimpsesto”, “La Araucana”, “Cantiga de la memoria rota” y tantas otras. Creo que en “El concierto de Trez Vella”, que nunca ha sido difundido en ninguna radio, es donde mejor quedó plasmado lo que sentí y viví.

—En tu libro Cantología, que recoge todos tus poemas musicalizados, se incluye el texto del himno del Frente Patriótico Manuel Rodríguez ¿Cómo asumes hoy aquel momento de la historia?

Con orgullo. Era necesario que yo me incluyese en el corazón de la resistencia chilena y no dejé pasar la ocasión. Otros miraban y criticaban desde lejos. La experiencia me costó muy cara, pero llegado el caso la repetiría. No puedo ir en contra de mis propios escritos y aserciones. Me obligo siempre a ser coherente entre las delicadas proposiciones de la teoría y la acción.

—Murió Sergio Buschmann, frentista destacado, debido a una complicada situación de salud ¿crees que Chile, o los gobiernos de la Concertación han sido injustos con los frentistas?

Hace poco publiqué un artículo que me pidieron en The Clinic a propósito de Sergio, en la cual narré algunas aventuras que vivimos juntos en Australia. Pero volviendo a tu pregunta creo que han sido más que injustos con los frentistas. En lugar de honrarlos como combatientes que jugaron su vida por la libertad, a los que sobrevivieron como Sergio, los consideran ciudadanos de tercera categoría. Para ellos no hay gloria, ni honores, ni puestos en el gobierno, ni pensiones, ni nada.

—Este año se entrega el Premio Nacional de Literatura y sabemos que estás entre los candidatos ¿Cómo enfrentas esta nominación?

Creo que tanto en la literatura como en la música mi obra se ha destacado sin interrupciones durante más de cuarenta años, tanto en Chile como en el extranjero. Pero hasta ahora el Estado está siempre mirando hacia otro lado y hace como que yo no existiera. La postulación la hace la Universidad de Playa Ancha con el apoyo de varias universidades argentinas, entre ellas la de Buenos Aires (UBA), la de la Patagonia y la de San Juan.

Fuente: blog de Alejandro Lavquén

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